Capítulo II.
A LUMINE MOTUS -Hace un año que Adriel me ascendió, era su más fiel compañero, su ayudante en todo lo que hiciera; nada era secreto para mí. Pero esto no era lo que parecía, estaba cada vez en más peligro, las misiones no eran como las de antes, ser su sicario y matar a el primer muerto de hambre que se le cruzara en su camino, no, ya no se trataba de matar a esa clase de gente, si no a criaturas más peligrosas, ya no estamos hablando solo de humanos, vampiros, etc. Ahora también tenía que encargarme de matar a algunos de los demonios más tenebrosos; los Nihrum. Al principio cedí, no me quedaba otra, pero con el paso del tiempo, me di cuenta de que las cosas no cuadraban, ellos eran nuestros aliados y yo estaba matando todos los días a un miembro de ellos mínimo, todo esto a escondidas obviamente.
El día que llegaba más tarde de las 8 de la tarde sin haber matado a uno, Adriel se enfadaba mucho, no te imaginas cuánto. Esto no era una tarea fácil ya que son muy fuertes, tienen una gran seguridad en su fortaleza y tenía que infiltrarme entre ellos para acabar con alguno y lo peor de todo era sacar de allí el cuerpo sin ser visto llevarlo a manos de Adriel.
-Llevas dos minutos, mi paciencia se empieza a agotar…
-Tranquilo el plato fuerte llega ahora.
Una noche, según iba a acostarme con una de las arias, son prostitutas al servicio de los altos cargos del castillo, pasamos besándonos por la puerta de la habitación de Adriel y me di cuenta de que estaba entreabierta sin que el estuviera dentro, la curiosidad me picó y mandé a tomar vientos a la arias.
Entré por primera vez en la habitación, las paredes estaban decoradas con imágenes que narraban la historia de todas las razas, toda ella tallada en una piedra grisácea, el suelo era de piedra, en el centro del techo colgaba una gran lámpara de velas y en la pared de enfrente; una gran cama que no debía de utilizar para dormir, debería de ser para sus actos sexuales o sus rituales, toda adornada en tonos rojos y negros y unos grandes candelabros colgados de la pared a cada lado de la cama, pero lo que me llamó la atención fue el oír unas voces detrás de una vieja tela colgada de la pared de enfrente detrás de una especie aparador:
-¡Cada vez necesito matar con más frecuencia a más Nihrum! ¡No puedo seguir así!
-Pero sabes que te tienes que alimentar de su sangre y de su tantarú tantas veces como tu cuerpo te pida antes de media noche, sino ya sabes lo que pasará…
-Ya lo sé, no hace falta que me lo repitas día tras día, estúpidos médicos…
-No puedes arriesgarte a dejar el inframundo sin un líder, no tienes descendencia y todo el poder recaería sobre tu mano derecha y sinceramente; no creo que esté capacitado.
-¡Te dije que no me lo repitieras estúpido!
-Ahí acabó con la vida de aquel pobre hombre, mejor no te diré cómo pero por tu expresión deduzco que me has creído.
-Estás en lo cierto pero, ¿esto en qué me beneficia a mí? Porque aquí el único que saldría beneficiado si acabamos con él serías tu, que accederías al trono, ¿o no?
-Eso es porque todavía no he terminado; adivina quien está ejerciendo de exclava sexual de Adriel.
-¡No me jodas que es Ailyn!
-Sí
-Pero si ella nunca…
-La secuestraron por contactar con quien no debía en uno de sus rituales y calló rendido ante su belleza y temperamento; pero eso no es lo peor…
-Sorpréndeme, aunque a estas alturas ya es imposible.
-Adriel no la quiere solo para eso, se ha dado cuenta del gran poder que mantiene ocultado dentro, un poder con ansias de salir al exterior y ser libre. Él no sólo la quiere para pasar una buena noche, eso era hasta que se dio cuenta de todo esto, además de haber caído rendido ante su belleza. Ha decidido convertirla en compañera para toda la eternidad y eso implica un ritual de por medio; gracias al cual Ailyn no volvería a ser la misma.
En ese ritual; se convoca a las entidades más poderosas; que poseerá a Ailyn durante un tiempo, no es exacto depende de la cantidad de poder que resida en ella, pero esas entidades acabarán con toda la bondad de la que estuviera hecha y no volverá a ser la misma.
Sus únicos intereses serán su marido, dominar el inframundo y acabar con todo el bien.
-Hay que pararlo antes de que…
-Antes de que pierdas a Ailyn y me encuentren a mí.
-Exacto, bueno yo sólo me refería a Ailyn pero bueno.
-Muy gracioso.
-Lo siento, me va a costar hacerme a la idea de trabajar contigo, otra vez…
-A mí también pero no nos queda más remedio, ya sabes que juntos valemos más que uno solo, y sino por los viejos tiempos.
-Mejor por lo primero.
Durante el día siguiente estuvieron ideando un plan para introducirse en el castillo, algo poco fácil.
-Bien, Adam repíteme el plan.
-Sabes que no me gusta que me llames Adam, Tuomas.
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Pues aquí dejo el segundo capítulo de Almas oscuras, aunque no sé si llamarla así, si continuarla; no tengo mucho tiempo, entre eso, que soy vaga y que tengo otro relato en mente...
Pero si la continúo tampoco tengo muy claro cómo, estoy barajando muchas ideas, y decantarse por una...es muy dificil =)

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
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Mira por donde ^^ yo espero el Capitulo III mientras tú esperas el Capitulo I :P:P bueno necesito un par de datos para seguir pero creeme esto promete tengo grandes ideas contruyendo los cimientos de una gran historia ^^
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